Su construcción no necesitaría de un costoso presupuesto, ya que, se aprovecharían las amplias aceras y los numerosos rebajes que hay en casi todas las esquinas para no tener que invadir los sagrados espacios que ya ocupa el todopoderoso vehículo a motor, ¡Dios nos libre de semejante osadía!
Tomando como referencia, la anchura de no más de dos losas y media de esas que pisamos todos los días, se pintaría una franja sobre el acerado, por la que circularían las dos ruedas, quedando todavía un espacio suficientemente amplio para el que recorre el famoso caminito de San Fernando, el de un paso a pié y otro andando
Unas cuantas señales de esas que indican el espacio compartido para donde las aceras se estrechan un poco,
y ya tendríamos, por fin, ese ESPACIO SEGURO Y CONTINUO por el que los valientes jóvenes de edad, y los de espíritu también, podríamos circular a pié o en bici, separados del peligroso conductor estresado, en que nos convertimos todos, cuando sentados al volante, con la mirada fija en el horizonte y el pensamiento en Dios sabe dónde, descargamos toda la presión, sobre el suave “pedal” del acelerador.
¿Amplios acerados compartidos en Montequinto?

¿Donde están los carriles bici de Montequinto?


