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Guille ::: 25 Mar, 2007 ::: 1321 lecturas
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Hojeando el último número de una famosa revista de MTB en la nueva tienda de bicis y motos de Clemente en Dos Hermanas, encuentro una sección llamada Tirando millas con un artículo que tenía el suculento título de ¿Quién mató a la bicicleta? que me sonó a parafraseo del famoso documental ¿Quién mató al coche eléctrico? (ver trailer en inglés o un extracto subtitulado en castellano). No pude leer el contenido del artículo, pero me quedé con el enlace al pié del mismo: tirandomillas.blogspot.com
Si entras en esa web, encontrarás un montón de buenos artículos relacionados con la bicicleta, escritos por Manuel Maqueda, quien actualmente vive en California y escribe un artículo mensual en la sección Tirando Millas. En particular, he querido traer aquí uno de ellos que habla de la bicicleta en relación al desarrollismo y consumismo en España, comparando con USA. A ver qué opináis de lo que dice Manuel en este artículo, no exento de polémica:
4 DE JULIO.
Cuando la era de Acuario llame a tu puerta, asegúrate de salir a recibirla en bicicleta.
Corrían los años 60 y 70 en Estados Unidos. El consumismo, por primera vez en la historia de la humanidad, se había convertido en un fenómeno de masas. Eran los años del plástico, de la televisión en color, de los casettes de 8 pistas, de las tarjetas perforadas y de las misiones Apolo a la luna. En medio de aquella desenfrenada carrera materialista, un grupo heterogéneo compuesto por hippies, intelectuales y ovejas negras de variada procedencia comenzó a cuestionar hacia dónde conducía este nuevo modelo económico y social. Surge así una contracultura que reivindica lo comunal, lo artesanal, lo simple y lo natural, frente a la preponderancia de lo individual, lo industrial, lo excesivo y lo manufacturado. La bicicleta, como forma de transporte sencilla, económica y no contaminante, adquiere también un papel destacado en esta contrarrevolución. Algunos de estos hippies, como Joe Breeze, Gary Fisher, Scot Nicol y otros muchos, dieron origen a un deporte, entonces minoritario, que daría en llamarse mountain bike.
Esta cultura idealista y crítica con el desarrollismo nació, alcanzó algunos logros destacables y, de repente, desapareció. En los años 80 y 90 no encontramos ni rastro de ella. Sus ideas y sus activistas parece que hubieran pasado a la clandestinidad. Eran los años de Miami Vice, del ordenador personal, los CD, los micro ondas, los videojuegos, los yuppies y las zapatillas Nike de más de 100 dólares. En este periodo, la popularidad del mountain bike creció enormemente, no tanto como fruto de una reivindicación de la bicicleta; sino como parte del aumento del consumo de artículos de ocio.
En España, las cosas ocurrieron y ocurren con un poco de retraso. El desarrollismo y el consumismo fueron más tardíos, pero también más acelerados. Lo mismo sucedió con la llegada de las libertades tras la muerte de Franco. En este contexto, los movimientos contraculturales apenas tuvieron tiempo ni razón de existir, especialmente en un país cuya energía intelectual y capacidad reivindicativa parece monopolizada por una obsesión por ahondar nuestras diferencias internas y hurgar en nuestras heridas. En los 80 y 90 las masas de españoles se convierten en nuevos ricos y el mountain bike aparece como un objeto de consumo más, sin que rivalice demasiado con los verdaderos fetiches que marcan esta era, como el Golf GTI, los apartamentos en Benidorm, la ropa de marca, los títulos universitarios y los primeros viajes de placer al extranjero. Como fruto de esta pubertad acelerada e incompleta tenemos paradojas típicamente ibéricas: jóvenes que prefieren llevar traje y corbata y ser abogados, aunque ganen la mitad y trabajen el doble que un fontanero; delincuentes que a menudo disfrutan de menos estrés y de mayor libertad que los que sufren sus desmanes; y carreteras y caminos llenos de ciclistas súper equipados a los que jamás se le pasaría por la cabeza utilizar la bici para ir al trabajo o para hacer la compra.
Estados Unidos celebra el 4 de julio su día de la independencia. A la caída del sol, las playas de California se cuajan de hogueras y los cielos se iluminan con los fuegos artificiales. Esta parte del mundo, que viera surgir el movimiento hippie y el mountain bike, bulle estos días con una energía nueva que no se veía desde hace décadas. El llamamiento a una vida más sencilla, verdadera y llena de sentido parece estar resurgiendo de sus cenizas. El elemento que aglutina a esta nueva contracultura no es otro que la preocupación por el medio ambiente y por el desarrollo sostenible del planeta. Los coches híbridos se agotan nada más llegan a los concesionarios. El consumo de productos ecológicos crece exponencialmente. Cada vez se ven más bicicletas por las calles. Y el mountain bike se ve sacudido por movimientos de regreso a los orígenes y búsqueda de la mayor simplicidad posible.
Me pregunto si España está sintonía con estas tendencias, o si serán necesarios más años de fascinación con lo que brilla y reluce antes de que nos centremos, arrimemos el hombro y construyamos una sociedad equilibrada, hermanada y sostenible. Como no nos espabilemos, terminaremos comprando Hummers a precio de saldo, aunque no tengamos yacimientos de petróleo y boicoteando el cava, pero bebiendo cada vez más Coca Cola. No dejes de pedalear, nos vemos el próximo mes.
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| Bicicleta y desarrollismo | Entrar/Crear una cuenta | 11 Comentarios |
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Re: Bicicleta y desarrollismo
(Puntuación: 0)
por Invitado en 26 Mar, 2007 - 01:16
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Suscribo todo lo escrito por este hombre, a ese especie que menciona, lo llamo, los domingueros del mountain bike, que van armados con todo el equipo, su bici de 1.500 euros, su gps, su cámara de fotos, y pedalea rápido y fuerte como si fueras un coche... consumismo puro y duro. y a estos, casi siempre, "nunca se les ocurre usar la bici durante la semana para ir a trabajar" o hacer un mandao.
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Re: Bicicleta y desarrollismo por Invitado en 26 Mar, 2007 - 05:22
Re: Bicicleta y desarrollismo
(Puntuación: 1)
por yogurblanco en 26 Mar, 2007 - 01:38 (Información del usuario | Enviar un mensaje
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También son de esa clase la gente que se sube a una bici para ir al curro porque no tiene tiempo de ir al gimnasio para reducir esas carnes magras fruto del malvivir y el malcomer. Ese tipo de ciclista es el que va por el carril bici bronqueando y maldiciendo a cualquier inocente peatón que todavía no se haya acostumbrado al carril bici y tan siquiera lo pise un centímetro, son los que más les valdría comprarse una sirena de ambulancia porque se van a joder el pulgar de tanto estar dándole al timbre y llegar al trabajo tan de mala idea como si se hubieran pegado media hora en un atasco.
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Re: Bicicleta y desarrollismo
(Puntuación: 1)
por juangil en 27 Mar, 2007 - 07:59 (Información del usuario | Enviar un mensaje
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Me quedo con la frase:
......"Esta parte del mundo, que viera surgir el movimiento hippie y el mountain bike, bulle estos días con una energía nueva que no se veía desde hace décadas. El llamamiento a una vida más sencilla, verdadera y llena de sentido parece estar resurgiendo de sus cenizas. El elemento que aglutina a esta nueva contracultura no es otro que la preocupación por el medio ambiente y por el desarrollo sostenible del planeta".....
Un rayo de esperanza!!! Siempre la tengo, no creo que el Hombre sea tan estupido, lo que ocurre es que nuestras vidas son demasiado cortas para percibir signos y cambios profundos...pero se intuyen.
Estoy muy de acuerdo con la definicion de nuestra sociedad,,,,acabamos de salir de la pobreza, somos una sociedad de nuevos ricos con lo que eso significa...pero cambiaremos,,,,es cuestion de tiempo.
Salu2 a todos.
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 Ciclofilia con los trabajadores de Cerámicas Bellavista
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 Un saludo afectuoso a todas aquellas personas que hacen de la bicicleta, con su uso y disfrute, una apuesta de belleza. El pedaleo escribe sobre negro asfalto o camino polvoriento
y ausente, el rastro pausado del ciclista cuya sola presencia atesora la paz silente del engranaje y la serenidad constante del caminante. Sigamos haciendo relatos.
Pedro Luis Ibáñez Lérida
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